Doctorado en Salud Colectiva, Ambiente y Sociedad


Publicado: 06-01-2016

El Programa de Doctorado en Salud Colectiva, Ambiente y Sociedad, acorde con los más altos estándares internacionales, ofrece una alternativa novedosa de formación enfocada en la interfase entre la salud colectiva, la ecología crítica y las ciencias sociales. Ha sido diseñado para responder, desde un horizonte de excelencia científica, sensibilidad social y responsabilidad ecológica, a las urgentes demandas de investigación de problemas de la salud y los ecosistemas en los distintos espacios de la actividad social.
 
Se ha concebido para integrar con espíritu creativo las fortalezas de la salud colectiva de América Latina, de la ciencia progresiva del Norte, y del saber de núcleos avanzados del pensamiento ancestral, con el fin de: a) consolidar espacios interdisciplinarios e interculturales de investigación y monitoreo de la realidad, ligados a intereses y necesidades de la gestión pública –nacional y local– y enlazados con núcleos especializados del mundo; b) afianzar un horizonte académico innovador, incorporando nuevas líneas de investigación e incidencia, desde la perspectiva de un paradigma integral y crítico, y en sintonía con ideas motrices provenientes de los escenarios de la reflexión ciudadana; y c) apuntalar un pensamiento científico actualizado y abierto, entrenando recursos humanos capacitados para aportar –con creatividad, espíritu proactivo y sustentación técnica– a la solución de los más acuciantes problemas de salud relacionados con la expansión global de la economía de escala y la acumulación de zonas de deterioro socioambiental.
 
Con el fin de armonizar los desafíos teóricos con las necesidades de una práctica alternativa, el Doctorado ofrece una rigurosa capacitación para el manejo técnico instrumental del estudio de evidencias, pero induciendo una aplicación crítica de las técnicas cuantitativas y cualitativas, que permita superar la visión lineal y reduccionista de la salud y del ambiente que ofrecen otros programas convencionales.

Líneas de investigación

El Área de Salud desarrolló en los años 2007-2008, primero internamente y luego en reuniones con nuestras contrapartes institucionales y comunitarias un proceso de discusión de las líneas de investigación que debía impulsar en el período 2009-2014.

El punto de partida fue un documento borrador preparado por el Director del Área (“Ejes de investigación para el área de salud”, 2007).
En sesiones pertinentes del Doctorado en Salud Colectiva, Ambiente y Sociedad se discutieron y perfeccionaron las líneas de investigación propuestas.

Un punto importante del proceso del área fue la distinción de diferentes categorías para la planeación científica: programa; ejes; líneas; proyectos y procesos críticos.

En el marco de ese desarrollo convinimos la diferencia entre:

a) La noción más amplia de ejes de investigación: grandes bloques temáticos pensados sobre campos problemáticos de alta significación social, con un conjunto de sujetos académicos, institucionales y sociales en ámbitos geográficos definidos y espacios sociales concretos.
b) La noción más específica de líneas de investigación: conjunto de proyectos y actividades científicas complementarias sobre dimensiones y facetas relevantes de un bloque temático.
c) Proceso crítico de investigación: objeto complejo dinámico de transformación sobre el que incide una gestión o acto creativo, con participación activa de sujetos sociales, institucionales y académicos.

Luego de debatir sobre estos elementos el Área de salud decidió concentrar su esfuerzo científico en priorizar líneas enfocadas en procesos críticos de la relación sociedad, ambiente y salud que permitieran entender la determinación social de los impactos en la salud humana (individual y colectiva) y en los ecosistemas, que conforman hasta 2014 nuestro programa de investigación:
 
• Aceleración de la producción, distorsión climática y deterioro de ecosistemas y salud, con énfasis en procesos transmisibles y desnutrición.
• Expansión de empresas de gran escala y monopolios, pérdida de soberanía y uso peligroso de tecnología, especialmente los ligados a toxicidad y cáncer.
• Desestructuración de pequeñas economías con énfasis en pérdidas de equidad y soberanía en alimentos.
• Urbanización caótica e inequitativa, con deterioro de los ecosistemas urbanos y énfasis en los problemas de la salud mental, reproductiva y adolescencia y afecciones respiratorias y tóxicas.
• Debilidad  jurídica en los campos de la justicia social, de género, etno-cultural y ambiental y falencias en  los derechos de la salud y la naturaleza.
• Debilidad institucional, distorsión de la participación social, y de los mecanismos de rendición de cuentas, con énfasis en la superación del sistema de salud  hegemónico biocomercial y unicultural.
• Desarrollo de la salud individual en el campo de las terapias integrativas y no alopáticas.
• Impulso alternativo de los conceptos, instrumentos y campos  de práctica de las tecnologías de la vida, incluidas las biotecnologías.
• La historia de la salud como recurso de identidad y desarrollo.

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