Por Germán Rodas Chaves

En 1736 arribó a la Presidencia de Quito la misión Geodésica Francesa, enviada por la Academia de Ciencias de París, con la finalidad de efectuar estudios que permitieran definir la forma del globo terráqueo. Formando parte de la misión, que estuvo al mando de Luis Godin y de Carlos María de la Condamine, se hallaba el Ingeniero J. De Morainville quien, en 1738, acompañó a La Comandine hasta el sitio de Zaraguro, ubicado en la Provincia de Loja, con la finalidad de estudiar el árbol de quina o cascarilla, el mismo que se utilizaba para el tratamiento de la malaria. Con esta oportunidad Morainville efectuó el primer dibujo universal de la cascarilla.

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Morainville y Tafalla tras la huella de la quina en Loja


Publicado: 09-04-2014

Por Germán Rodas Chaves

En 1736 arribó a la Presidencia de Quito la misión Geodésica Francesa, enviada por la Academia de Ciencias de París, con la finalidad de efectuar estudios que permitieran definir la forma del globo terráqueo. Formando parte de la misión, que estuvo al mando de Luis Godin y de Carlos María de la Condamine, se hallaba el Ingeniero J. De Morainville quien, en 1738, acompañó a La Comandine hasta el sitio de Zaraguro, ubicado en la Provincia de Loja, con la finalidad de estudiar el árbol de quina o cascarilla, el mismo que se utilizaba para el tratamiento de la malaria. Con esta oportunidad Morainville efectuó el primer dibujo universal de la cascarilla.

El médico ecuatoriano Eduardo Estrella (1941-1996) a propósito de su estancia en España y de sus investigaciones sobre las expediciones científicas enviadas por la Metrópoli a América, a finales del siglo XVlll e inicios del XlX, encontró una obra extraordinaria, la “Flora Huayaquilensis”, la misma que tiene la autoría del botánico navarro Juan José Tafalla Navascués, quien se incorporó a la “expedición botánica del Perú”, ka misma que, luego, desplazó su interés científico a otras latitudes, entre ellas a nuestra Patria. Los estudios de Tafalla, hasta que los descubriera Eduardo Estrella, permanecieron casi dos cientos años sin ser difundidos.

Tafalla arribò a Loja entre y mayo y junio de 1805. Su interés por los estudios de la quina lo llevaron a la provincia austral del Ecuador con el mismo ímpetu que en su momento acompañó al francés Morainville. Tafalla recorrió especialmente el valle de Huilcopamba hasta Yangana y conforme sus observaciones cientìficas pudo describir hasta 16 especies de quina.

Terminado su recorrido científico el 14 de noviembre de 1805, Tafalla volvió a Cuenca desde donde remitió el informe de sus investigaciones a Madrid, investigaciones que eran esperados con impaciencia, pues sus resultados tenían la impronta de ser fundamentales para las obras quinológicas que se habían emprendido en España.

Sobre la actividad de Morainville dediqué, en el año 2003, algunos esfuerzos para seguir la huella del estudioso francés. Los estudios de Tafalla me habían sido esquivos hasta que el científico ecuatoriano Rodrigo Fierro, puso en mis manos -en el encuentro sabatino mensual de lectura e intercambio de libros que solemos tener en su residencia junto a un selecto grupo de lectores- el libro publicado por el Gobierno de Navarra “Juan Tafalla. La exportación de la flora Huayaquilensis” de autoría del médico e historiador Eduardo Estrella, publicado en el año 2011.

Un trabajo de primer nivel de Estrella que merece ser difundido en nuestro país con vivo interés, tanto más que se trata de un tema, la búsqueda de la quina o de la cascarilla, que preocupó a los europeos a propósito de la certeza que dicha planta lograba para curar una de las pandemias más extendidas, por entonces, y que producía la enfermedad de la malaria.

El género humano deben mucho a Morainville y a Tafalla debido a sus empeños en nuestro territorio respecto a estudiar y conocer sobre las características etnobotánicas de nuestro país para favorecer el avance de la ciencia y combatir las enfermedades. Que duda cabe, además, que la historia de la medicina le deben al médico ecuatoriano Estrella su extraordinario aporte en la edificación del mundo apasionante de la historia de la salud.

Tomado de la Sección Artes del Diario La Hora. Domingo 6 de marzo/2014

Por Germán Rodas Chaves

En 1736 arribó a la Presidencia de Quito la misión Geodésica Francesa, enviada por la Academia de Ciencias de París, con la finalidad de efectuar estudios que permitieran definir la forma del globo terráqueo. Formando parte de la misión, que estuvo al mando de Luis Godin y de Carlos María de la Condamine, se hallaba el Ingeniero J. De Morainville quien, en 1738, acompañó a La Comandine hasta el sitio de Zaraguro, ubicado en la Provincia de Loja, con la finalidad de estudiar el árbol de quina o cascarilla, el mismo que se utilizaba para el tratamiento de la malaria. Con esta oportunidad Morainville efectuó el primer dibujo universal de la cascarilla.

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